Él es Bruno y tiene 8 años. Tuvo que alejarse del fútbol por una enfermedad, pero sus compañeros no lo olvidaron.
Este chico argentino batalla contra la leucemia. Jugaba en el equipo infantil barrial Vecinos Unidos en Florencio Varela, Argentina, y debió alejarse temporalmente de las canchas para enfrentar un tratamiento que incluyó un trasplante de médula.
Tras consagrarse campeones, sus compañeros tomaron una decisión que emociona. ¡Miralo bien! Decidieron llevarle la copa hasta la puerta de su casa.
Es una gran demostración de amor y de solidaridad que trasciende el ganar o el perder, y también trasciende lo lógico del deporte.