Cristiano Ronaldo está en serios problemas en Arabia. El portugués se negó a jugar para el Al-Nassr y ahora lo puede esperar una dura sanción que podría terminar con la rescisión de su contrato. Cristiano se puso bravo porque no llegaron los fichajes necesarios para reforzar al equipo y poder pelear el campeonato, y además entiende que el trato que está recibiendo no es el adecuado.
Ante la decisión de no jugar, el Al-Nassr podría imponerle un castigo ejemplar que va desde una multa millonaria hasta la rescisión del contrato. Claro, todo amparado por la normativa de la FIFA y se podría acoger al Reglamento sobre el Estatuto de Transferencia de Jugadores para finalizar el vínculo de forma unilateral.
Recordemos que CR7 aceptó ser el embajador del Mundial de Arabia Saudí en el 2034.