Lo que para muchos es parte de una rutina diaria como tomarse un té, hoy está bajo investigación. Un estudio publicado en la revista científica Food Chemistry reveló que algunas bolsitas de té, como la que yo tengo justo en mis manos, especialmente las fabricadas con materiales sintéticos como nylon o plástico PET, pueden estar liberando microplásticos o nanoplásticos directamente en la bebida como la que yo tengo acá.
Cuando se exponen a altas temperaturas, ya sea en el microondas o en el horno, según la investigación, al preparar la infusión con agua caliente cerca de los 95 grados, estos materiales pueden degradarse y liberar partículas diminutas que por su tamaño podrían ingresar al organismo. De hecho, estudios han detectado estas partículas en órganos como el hígado, los pulmones, la sangre e incluso en la placenta.
Los especialistas advierten que consumir este tipo de té en bolsitas plásticas podrían provocar reacciones en el cuerpo, así que ten mucho cuidado, como inflamación con el paso del tiempo. Expertos sugieren optar por alternativas más naturales como el uso de hojas sueltas en lugar de bolsitas procesadas.