Él es Mateo, hijo de Marco Cucurella, jugador de la selección de España, y también él es el motivo por el que su papá se ha dejado ese pelo largo y alborotado de esta manera. Mateo lo reconoce más rápido en la cancha; tiene ya casi 7 años y está en el espectro autista, y tanto Mark como su esposa han hablado abiertamente sobre el difícil proceso.
«Me hace como sufrir, ¿sabes? Porque a veces, pues, no sé cómo lo podemos ayudar, ¿sabes? Y esas cosas, pues, sobre todo cuando lo veo que está mal.»
Con tres hijos en casa, Cucurella usa su voz para romper estigmas y recordarnos que la fama no te exime del dolor, pero el amor de familia todo lo puede.
