Atención con esta información porque una simple visita al salón de belleza para hacerse las uñas como parte de tu rutina de cuidado personal puede implicar riesgos si no se cumplen medidas de higiene. Te lo cuento todo en este video.
En los últimos años se han conocido varios casos de clientas que han desarrollado infecciones después de un servicio de manicura o pedicura. Uno de los problemas más comunes es la aparición de hongos en las uñas, una condición conocida médicamente como onicomicosis que puede provocar cambios de color, engrosamiento de la uña, dolor e incluso infecciones más severas si no se tratan a tiempo.
Especialistas en dermatología advierten que este tipo de infecciones puede ocurrir cuando las herramientas utilizadas en los salones no se desinfectan correctamente o cuando se producen pequeños cortes en la piel durante el procedimiento. Según expertos de la Cleveland Clinic, si la piel se corta durante la manicura o pedicura, bacterias u hongos pueden ingresar a través de esa pequeña herida y provocar infecciones en la piel o en las uñas.
Aunque la mayoría de los servicios de belleza se realizan de forma segura, los expertos recomiendan tomar algunas precauciones para evitar que esto te ocurra. Así que toma nota de las siguientes: verifica que el salón esterilice correctamente sus herramientas; evita lugares donde reutilicen recipientes o productos entre clientes; no te hagas el servicio si tienes heridas o cortes en los dedos; no tengas pena y pide que las herramientas sean desinfectadas frente a ti; y sobre todo no olvides consultar a tu médico si después del servicio aparece dolor, enrojecimiento o secreción en las uñas.
Los especialistas coinciden en que estos casos no son lo común, pero sí son posibles, por lo que la higiene en los centros de belleza y la prevención por parte de los clientes son claves para evitar complicaciones.