Uno de los momentos más comentados del funeral del senador Lindsey Graham no fue el discurso, sino un momento protagonizado por Donald Trump. Mientras estaba sentado en primera fila junto al vicepresidente, sacó una cajita de Tic Tacs, se los ofreció a Vance y luego intentó lanzarse uno a la boca; falló en el primer intento y acertó en el segundo. Todo quedó grabado por las cámaras que transmitían la ceremonia, y el clip rápidamente se volvió viral.
Además de ese momento, también circularon otros videos donde se le ve conversando y sonriendo durante partes del servicio, lo que generó opiniones divididas sobre si ese comportamiento era apropiado para un funeral.
