Si tú vives en Estados Unidos, por favor presta mucha atención. Una intensa ola de calor está elevando las temperaturas a niveles peligrosos en gran parte del país. El fenómeno, conocido como ‘domo de calor’, mantiene atrapado el aire caliente y provoca jornadas sofocantes con temperaturas entre 32 y 38 °C (unos 90 a 100 °F), y una sensación térmica que en algunas zonas podría alcanzar los 45 °C (115 °F) debido a la alta humedad.
Meteorólogos advierten que este patrón podría afectar a más de 200 millones de personas en el centro y este del país durante los próximos días. Además del intenso calor durante el día, las noches también permanecerán bastante calientes, lo que dificulta que el cuerpo pueda recuperarse.
