Venezolanos, quiero que se sientan con la frente en alto y el corazón lleno de esperanza. Sepan que contamos, contamos con el presidente Trump para la libertad. Pero no solo con él; contamos con el apoyo del mundo democrático que finalmente ha entendido que nuestra lucha es hasta el final.
Esta no es solo una batalla política, es una lucha espiritual por el reencuentro de nuestras familias. Cada paso que damos nos acerca más al día en que todos nuestros hijos regresen a casa. Manténganse firmes, porque la fuerza de un pueblo decidido a ser libre es invencible. ¡Vamos juntos hasta lograr la democracia!
