Este es el vuelo más corto del mundo: dura 90 segundos y conecta dos islas en Escocia, en el archipiélago de las Orcadas. Hay solo 2.7 kilómetros de distancia, y el tiempo récord es de 53 segundos; a veces el avión pasa más tiempo despegando y aterrizando que volando. Tiene solo 8 asientos y el boleto cuesta entre 10 y 30 dólares —menos que un café en el aeropuerto, ¿no?—.
¿Por qué existe? No es por turismo, es una línea de vida: maestros, médicos y familias que no pueden cruzar el ferry cuando el mar está imposible. El avión se llama Britten-Norman Islander y lleva volando esta ruta desde 1967, más de 50 años conectando a estas dos comunidades. Para nosotros un vuelo de 90 segundos sería una anécdota, algo superviral; para ellos es lo que conecta a su comunidad.