Miren esta emotiva escena en el maratón de Boston que conmueve al mundo entero y les explico por qué.
En medio del esfuerzo extremo del maratón de Boston —por cierto, uno de los maratones más antiguos y exigentes del mundo que reúne cada año a miles de corredores que se preparan durante meses para cruzar esa meta histórica, donde no cualquiera participa y cada paso representa disciplina, sacrificio y resistencia—, bueno, justo allí en ese maratón se vivió un momento que le dio verdadero sentido a todo.
Un corredor ya no podía más, su cuerpo simplemente se desplomó; pero no estaba solo. Dos maratonistas decidieron detener su propia carrera, levantarlo en hombros y acompañarlo hasta cruzar la meta. ¡Qué héroes! No corrieron por un lugar en el podio, corrieron por alguien más; porque ese día quedó claro que la verdadera victoria no está en llegar primero, sino en tener la humanidad de sostener a quien lo necesita. Y acá lo podemos ver.