Señores, los árbitros también lloran. Así reaccionó el esloveno Slavko Vinčić al enterarse de que pitará la gran final del Mundial. A sus 46 años cumplirá el mayor sueño de su vida este domingo en Nueva York, impartiendo justicia entre España y Argentina.
Tiene una larga carrera como árbitro en grandes torneos, y muchas no dejamos pasar sus atributos físicos. Está guapo, ¿no? Fuera de las canchas es un exitoso ingeniero en telecomunicaciones y empresario multimillonario en Eslovenia. Vive con su esposa y sus dos hijos.
