Una ola de frío intensa ha provocado que miles de iguanas verdes queden inmovilizadas y caigan de los árboles sorprendiendo a residentes y conductores. Pero mucha atención, no están muertas. Estos reptiles son de sangre fría y cuando la temperatura baja cerca de los 0ºC o 32º Fahrenheit entran en un estado llamado aturdimiento por frío. Una especie de parálisis temporal que afecta sus movimientos y reflejos.
Expertos recomiendan no tocarlas ni intentar moverlas ya que pueden reaccionar de forma brusca al calentarse y pueden causar mordidas o arañazos. Lo más seguro es mantener distancia, proteger a mascotas y niños y permitir que la temperatura suba para que ellas puedan recuperarse por sí solas. Muchas vuelven a moverse en cuestión de horas.
Este fenómeno, aunque impactante, no es nuevo en el estado de la Florida y ocurre cada vez que llegan frentes de aire ártico. Es una señal clara de cómo el clima extremo puede afectar incluso a la fauna más adaptada al calor.