¿Sabías que la terapia de hielo podría ayudarte a la inflamación, a reducir las arrugas y a detener el envejecimiento para poder tener los beneficios del frío, no del hielo, en las capas más profundas y hacer crioterapia? Que son todos estos procesos metabólicos que funcionan bajo una vasoconstricción y dilatación de los vasos sanguíneos donde se oxigenan tejidos, se activan proteínas de longevidad y se genera colágeno de manera natural.
En tu rostro cierra los poros al instante; también reduce la hinchazón matutina, nos activa la circulación y le da una luminosidad a la piel. Importantísimo: calma el acné y también el enrojecimiento. Más de 60 músculos entre cara y cuello, y tratar los músculos como se trata el resto de los músculos del cuerpo con frío controlado, se da la tonificación. Entonces te pones campos hacia arriba, hacia arriba, papada, ojeras. También las personas que tienen migraña pueden utilizar el hielo y ponérselo en la sien para evitar dolor de cabeza o hasta masticarlo.
¿Por qué? Porque el hielo reduce la inflamación, alivia el dolor muscular, hay mayor producción de colágeno y mejora el estado del ánimo por la liberación de endorphinas, y esto hace que tu sistema inmune se fortalezca. He recibido muchos mensajes de personas que tienen rosácea, que es un tipo de inflamación, eccema, ansiedad. A las personas con ansiedad crónica les mandan a poner un hielo en la nuca porque está el nervio vago, que es la autopista de la calma, y cuando te pones frío bajan los niveles de cortisol.
Aseguran los especialistas que el hielo no se puede poner directamente a la piel, pues nos puede quemar y puede afectar todas nuestras fibras. Por eso es tan importante tenerlo en un recipiente cubierto y con materiales especializados.