Sentirse agotado todo el tiempo no es normal, y tampoco lo es no querer ir al trabajo. Cuando tú, a pesar de salirte al trabajo, llegar a la casa, sigues sintiéndote cansado, agotado, sin ganas de volver a trabajar al otro día.
Además de eso, empiezas a presentar síntomas emocionales: sobrepensamientos, ideas catastróficas, obviamente pereza de ir a trabajar; y síntomas físicos: dolor abdominal, dolor de cabeza, síntomas que no te permiten trabajar tranquilamente. Si te pasa que después de un fin de semana largo sigues cansado, y cada vez que piensas en el trabajo se te amarga la vida, podrías estar sufriendo de burnout, es decir, de un cansancio extremo que podría afectar tu vida personal.
La solución es irte del trabajo, porque en mi experiencia he tenido pacientes que les doy incluso incapacidades de algunos días y no funciona, porque obviamente vuelven a ese bucle de estrés, de agotamiento, de angustia en donde ellos pues no se van a recuperar. Entonces la idea es cambiar el contexto de vida y cambiar de trabajo.
La única persona que te puede ayudar es un especialista. Por eso, si tú sientes que estás demasiado cansado, que estás agotado y que te sientes irritable, lo mejor es que vayas al psiquiatra. Recuerda que los psiquiatras son los médicos encargados de la mente.